JEREZ SUBTERRANEA

Los 'otros' túneles

Investigadores recorren en Los Albarizones galerías subterráneas de agua que conducen a Jerez que podrían ser del siglo XVI, incluso con construcciones romanas

Arantxa Cala jerez | Actualizado 22.12.2013 - 11:30
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Las leyendas alimentan, y de qué manera, la imaginación, la sed de evasión de la vida real, el recorrido por un tiempo que no existe. Y así han sido para los jerezanos los misteriosos túneles de la Cartuja. ¿Existen. Sí, no? Los historiadores apuestan que no. Ahora un grupo de investigadores se ha adentrado días atrás en 'otros' túneles, en los de verdad, en una serie de galerías de agua ubicada en Los Albarizones, recorridas y estudiadas por ellos, que podrían estar datadas en el siglo XVI, con incluso algunas construcciones romanas.

Todo surge de un plano, de un croquis de un sistema de minas de captación de agua del año 1923, que iba desde la barriada hasta el monasterio de La Cartuja. De hecho, de ahí nacen esas historias descartadas acerca de estas galerías subterráneas, de esos famosos túneles secretos, como el que iba desde el monasterio hasta la Catedral, que los monjes supuestamente recorrían para huir en tiempos convulsos. El historiador Manuel Romero Bejarano recuerda que en 1543 se descubre de modo fortuito un sistema de captación de agua en la zona de Los Albarizones. La noticia llegó al Cabildo, diciéndose incluso que era una obra maravillosa "propia de moros o de gentiles", que ingeniaron un proyecto para enviar el agua hasta Jerez, pero no pudieron salvar el desnivel existente entre el manantial y la zona alta de Jerez, así que colocaron una fuente adosada a la Ermita de Guía que recibió el nombre de La Alcubilla. Los frailes decidieron desviar esta captación de agua hasta su convento lo que originó que en 1563 Jerez se quedara sin agua y con ello un gran pleito que acabaría a favor del municipio.

Con esta información y aquel croquis aportado por el joven estudioso Francisco Jordi Páez, el especialista en Espeleología y portavoz de la Asociación de Investigadores e Historiadores del Subsuelo de Cádiz, Eugenio Belgrano, acompañado de Antonio Melero Godoy, David Blanco y Francisco Jordi Páez, decide investigar en el enclave de Los Albarizones una posible entrada a esta mina, es decir, meterse más a fondo (precisamente) en el asunto. Una labor que les lleva a localizar "diferentes entradas a entramados subterráneos, así que decidimos volver al día siguiente, con el equipo de seguridad apropiado", cuenta Belgrano. Una vez bien equipados, comienza la aventura. Entran en una mina que se encuentra en el patio de una casa de Los Albarizones. La galería es de bóveda de medio cañón, con sus paredes y sus bóvedas de ladrillos toscos. La altura es de 1,60 metros y la anchura de un metro, teniendo cada metro una apertura en la pared para la captación de agua. "En un principio pensábamos que se trataba de la galería del plano original por el que empezamos esta investigación, pero nuestra sorpresa fue ver que la dirección era la contraria a la que indicaba el croquis. Es decir, no iba hacia la Cartuja, el túnel se dirigía a Jerez", desgrana el portavoz. Una galería que nace en la parte alta e iría descendiendo. Belgrano cree, ya que aún no hay datos suficientes para certificarlo, que la primera parte de la galería, "se puede datar en el siglo XVI, pero en su tramo final, que tiene unos 100 metros (en total la galería tiene 400 metros de recorrido) la forma constructiva cambia radicalmente y el revestimiento de las paredes de las bóvedas pasa a ser de sillares de forma irregular, que parece ser de época romana, así que estamos a la espera de poder realizar un estudio de todo el minado del entorno para poder tener una datación real de la cueva, para asegurarnos de que es la de 1543". Para ello, el siguiente paso de los investigadores es entrar de nuevo en las minas con un "arqueólogo que confirme o no lo que creemos", además de hacer un plano topográfico real de la galería y de las otras que pueda haber en el entorno, es decir, cuáles iban a la Cartuja y cuáles a Jerez, además del estudio del agua. Sería el mapa del minado del lugar y de sus sistema hídrico. De hecho, Romero Bejarano tiene la firma creencia de que en época islámica el agua se llevaba a Jerez y de que esta cueva es la de 1543. Los estudiosos apuntan que parte del sistema de canalización primitivo, a diferentes pozos, iba por tuberías. "Así que en siglo XVI ya eran conscientes de lo complicado que era llevar agua hasta la ciudad, y que las raíces de los árboles rompieran estos conductos".



Túneles por los que incluso han buceado las anguilas, echadas al agua por los propios vecinos. De hecho, tener una entrada a estas tomas de aguas es algo común en las casas de la zona. Sin embargo, en la vivienda en la que se centra esta investigación, hay otra entrada a las galerías, "y que está en peligro de derrumbe inminente", un hecho que ya han denunciado en numerosas ocasiones al Ayuntamiento de Jerez. Está en la parte trasera de la casa, "y si un día pasa algo, se cae todo junto al dormitorio de mi hijo. Pero nadie nos ha hecho caso aún, hasta que pase algo". De hecho, es evidente la ruina en la que se encuentra esta entrada principal a la galería, cuyo interior está lleno de grietas. Unas escaleras llevan hasta una toma y un pequeño manantial. Desde aquí parte el túnel dirección Norte. Si se termina derrumbando, "podría perderse todo el entramado de galerías descubierto. Creemos que se merece que todo esto sea declarado Bien de Interés Cultural para su correcta protección". La propietaria de la vivienda (que prefiere conservar el anonimato) asegura que no se cree todavía que tenga este hallazgo en su propia casa. "Nosotros sabíamos que había manantial aquí debajo, todos los vecinos, pero desconocíamos que tuviera tantos años. La verdad es que no le he dado muchas más vueltas a la cabeza".

Historiadores e investigadores califican el túnel de "importante, parte del patrimonio de la zona, y que esto se haya conservado... Y es que hace ya 150 años que no se utiliza porque la fuente a la que llegaba era La Alcubilla, y desde que existe El Tempul, abandonaron este sistema. Y que aparezcan esas obras que parecen romanas..., pues es muy destacable. La historia de todo esto no se sabía, sólo por muy pocas personas. Las cloacas y sistemas de canalizaciones romanos tienen la misma forma constructiva que lo que hemos investigado". "Creemos que los túneles secretos de la Cartuja se confunden con estos. No son galerías para que los cartujos fueran de un lado para otro, sino que era un sistema de captación de agua, era su forma de abastecerse y si alguien en la época los vio salir y entrar, sería la persona que se encargaba del mantenimiento para evitar que se atascase. Desde ahí empieza la leyenda", deja claro Belgrano, que subraya que en las condiciones "en las que nosotros hemos entrado, no creo que entrara una persona diariamente, andando, porque es casi imposible". El portavoz de la asociación, entidad responsable también del descubrimiento de las galerías subterráneas de Cádiz, apuesta por que hay "más túneles de este tipo ya que hemos encontrado unos registros que no pertenecen al plano, pero que se pueden fechar en 1600, que son iguales que los de la Sierra de San Cristóbal". Así que la historia continuará. Y aunque el agua permanece estancada bajo Los Albarizones, el legado sigue corriendo por sus entrañas, un manantial de patrimonio por recuperar.


http://www.diariodejerez.es/article/jerez/1672730/los/otros/tuneles.html


Galería de fotos del sistema de captación de agua de Jerez

Más luz al final del túnel

Nuevas investigaciones en el subsuelo de Los Albarizones desvelan el posible hallazgo de una galería del XVI excluida de los planos

R. D. jerez | Actualizado 03.05.2014 - 01:00
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Imagen del túnel recorrido recientemente por los investigadores.

Tras recorrer varias galerías subterráneas de captación de agua en Los Albarizones, miembros de la Asociación de Investigadores e Historiadores del Subsuelo de Cádiz siguen analizando más túneles no catalogados en dicha zona. "Sabemos que el lugar está enteramente minado y que, en su día, los investigadores entraron en una galería del siglo XVI que enviaba agua al monasterio de La Cartuja. Sobre ese minado hay un plano datado en 1923 que recoge el tránsito de la galería desde Los Albarizones hasta el monasterio. Gracias a ese plano encontramos en el pasado una galería que creemos que es de época romana que surtía de agua a Jerez", recuerda el especialista en Espeleología y portavoz de la entidad, Eugenio Belgrano.

Hay que recordar que del mencionado mapa nacen esas historias descartadas acerca de estas galerías subterráneas, de esos famosos túneles secretos, como el que iba desde el monasterio hasta la Catedral, que los monjes supuestamente recorrían para huir en tiempos convulsos. El historiador Manuel Romero Bejarano apunta que en 1543 se descubre de modo fortuito un sistema de captación de agua en la zona de Los Albarizones. La noticia llegó al Cabildo, diciéndose incluso que era una obra maravillosa "propia de moros o de gentiles", que ingeniaron un proyecto para enviar el agua hasta Jerez, pero no pudieron salvar el desnivel existente entre el manantial y la zona alta de Jerez, así que colocaron una fuente adosada a la Ermita de Guía que recibió el nombre de La Alcubilla. Los frailes decidieron desviar esta captación de agua hasta su convento lo que originó que en 1563 Jerez se quedara sin agua y con ello un gran pleito que acabaría a favor del municipio.

De esta forma, investigando más registros de entrada en Los Albarizones, encontraron una arqueta que descendía a un túnel muy maltratado por el paso de los años. "La sorpresa -añade Belgrano- fue que el final de este túnel se encontraba a 500 metros del monasterio de La Cartuja, con lo que nos inclinamos a que esta galería fue de las primeras que tuvo el monasterio para el sistema de captación de agua, que no aparece en el plano de 1923, y que fue abandonada en el nuevo proyecto del siglo XVI, que construyeron el minado que anteriormente nombramos y que sí se encuentra en el plano".

La mina descubierta tiene una longitud de 120 metros, de los cuales sólo pudieron transitar 35 por motivos de seguridad, ya que la bóveda de ladrillo se encontraba en mal estado porque el terreno donde estaba asentado el subterráneo había cedido un poco. "La construcción es semejante a todos los minados del lugar, que tienen en el suelo un canal para conducir el agua y, cada ciertos metros, un pequeño depósito en el canal para recoger las suciedades. También encontramos algunos pozos de registro tapiados que daban acceso a la galería, con el objetivo de tener cada cierto tiempo una entrada y una salida del túnel para la ventilación y, la entrada y salida de materiales para la construcción". Belgrano dice que el objetivo es recorrer los 85 metros restantes, aunque antes hay que asegurar el terrero y hablar, claro, con los propietarios de la finca. "Creemos -concluye- que en este lugar hay un mundo subterráneo que merece un estudio de todo su recorrido y su mantenimiento para que no se destruya. Hay que protegerlo".


http://www.diariodejerez.es/article/jerez/1764319/mas/luz/final/tunel.html

Galería de fotos del primer sistema de captación del monasterio

Pasadizos, los de Jerez

 

Manolo Romero Bejarano | Actualizado 29.12.2013 - 10:37
 
  • El artículo que van a leer apareció en las páginas de este Diario el 2 de diciembre de 2007. Sin embargo, los últimos acontecimientos han hecho que un trabajo publicado hace ahora seis años, se convierta en un texto completamente actual. Como sabrán por este rotativo, un grupo de investigadores, capitaneado por Eugenio Belgrano, ha accedido a una de las captaciones de agua que se encuentran bajo la barriada de los Albarizones. Para ser más exactos, ha accedido a la misma que fue descubierta en 1543 y que durante siglos alimentó la Fuente de La Alcubilla. Con mi más sentida enhorabuena a tan intrépidos aventureros, ahí les dejo con las historias del Reino de Plutón, no sin antes desearles unas felices fiestas.

    Cada ciudad tiene sus propias leyendas urbanas y Jerez no iba a ser menos. Las noches de tormenta los viejos narran historias escalofriantes. Entre ellas se cuentan la referida a una criatura monstruosa que habitaba en las profundidades de la laguna de Torrox, el relato del alcalde que quiso construir en el Arroyo un monumento tan grande que dejase empequeñecida a la Estatua de la Libertad, o las andanzas de un prelado que quiso vender la iglesia de San Juan de los Caballeros. Todos sabemos que son historias falsas, inventadas por gente despistada, que oyó datos inconexos y después tejió una suerte de mito o bien que se trata de cuentos maquinados por mentes perversas que sólo pretenden envenenar el buen nombre de Jerez y de sus insignes habitantes.

    Hoy voy a hablarles de un mito local muy difundido. De hecho, quizás se trate de la leyenda urbana municipal por antonomasia, que no es otra que esa que cuenta que hay una serie de túneles que conectan todas las iglesias jerezanas, saliendo incluso al campo. Estoy seguro de que muchos de ustedes la habrán oído, y más de uno tendrá un pariente que afirma haber circulado por estas vías subterráneas, entrando por Santo Domingo y saliendo (para su asombro) por Majarromaque. Pese a que tengo noticia de estas galerías del inframundo desde mi más tierna infancia, no estoy muy convencido de su existencia por la sencilla razón de que no les encuentro una utilidad clara. Unos dicen que por estos pasadizos el clero huía en épocas de guerra. Hay que tener en cuenta que el único periodo durante el que el Jerez cristiano vivió una situación de acoso por parte del enemigo se remonta a los siglos XIII, XIV y, si acaso, comienzos del XV. En esta época la Cartuja (que al parecer es uno de los destinos de estos túneles míticos) no existía, ya que se funda en 1476, con lo que esta teoría parece descartada.

    Otros afirman, con el mismo desvarío, que los monjes de este último monasterio utilizaban los conductos del subsuelo para llegar a Jerez y raptar doncellas, imaginamos que con no muy buenas intenciones.

    No obstante, creo que hay un poso de verdad en esta cuchufleta histórica a la que trataré de dar una explicación. A mediados del siglo XVI Jerez de la Frontera era una ciudad sedienta. La mayor parte de la población bebía agua de pozo, con los consiguientes problemas para la salud. Pese a que el Municipio trataba de buscar una solución, fue la casualidad la que resolvió, al menos en parte, el problema. En 1543 se descubrió de modo fortuito un sistema de captación de agua en la zona hoy conocida como Los Albarizones. La obra, que aún se conserva, es de grandes dimensiones y está formada por unos túneles de altura considerable, ya que cabe un hombre de pie y todavía sobra espacio. Estas galerías se adentran en las profundidades de la tierra en busca del líquido elemento. Pronto la noticia llegó al Cabildo, diciéndose incluso que era una obra maravillosa, propia de moros o de gentiles, así que las autoridades no dudaron un momento y se dispusieron a traer el agua hasta el casco urbano. Pero los ingenieros contratados no fueron capaces de salvar el desnivel existente entre el manantial y las calles e mi viejo Jerez, así que hubieron de conformarse con traer el agua hasta una zona muy baja, donde hicieron una fuente que recibió el nombre de La Alcubilla y que ha llegado hasta nuestros días adosada a la Ermita de Guía.

    Ni mucho menos el túnel se continuó desde Los Albarizones hasta Jerez y, para abaratar costes, el agua venía a través de estrechas cañerías de barro que constantemente se rompían con las raíces de las viñas y árboles que se encontraban en su camino. Pero la imaginación popular forjó la leyenda de esas calles de las profundidades que llegaban desde La Cartuja (casualmente junto al manantial) hasta las iglesias jerezanas (quizás por la proximidad de la ermita).

    Sé que pocos de mis lectores estarán de acuerdo con esta explicación y que la mayoría jurará, incluso bajo tormento, que los túneles están ahí. De hecho, me aseguran que hay una cofradía de empecinados dispuestos a derramar hasta su última gota de sangre por defender la Pía Creencia de la realidad de estos pasadizos. De humanos es rectificar y me comprometo a hacerlo en estas páginas cuando alguien aporte una prueba convincente. De hecho, si se confirma su existencia, sería una gran noticia para la ciudad. Ese día glorioso podremos ir cuando llueva andando y sin mojarnos desde San Miguel a Salto al Cielo, por no hablar del ahorro que va a suponer este hallazgo a las arcas municipales, pues el Ayuntamiento se olvidará de tranvías y trolebuses e instalará una red de metro a la que el público accederá por los confesionarios de los principales templos.

http://www.diariodejerez.es/article/ocio/1676395/pasadizos/los/jerez.html


Galería de fotos del sistema de captación de agua del monasterio

Túneles y leyendas

 

Eugenio Belgrano / / Portavoz De La Asociación De Investigadores E Historiadores Del Subsuelo De Cádiz 
LOCALIZO por fin una de las entradas al famoso túnel de captación de agua de La Cartuja. Se encontraba dentro de una finca privada, en el fondo de un pozo de registro de unos 9 metros de profundidad y 60 cm de ancho. La bajada era algo complicada por la estrechez del registro. Una vez abajo, la sorpresa fue mayor, ya que esperaba encontrarme una galería similar a las que descubrí en el mismo entorno los pasados meses. La nueva galería es muy diferente, aunque se puede fechar en el mismo siglo, el XVI. Una de las diferencias más notables era su grandeza, de la clave, que es la parte más alta de la galería hasta el suelo, medía 2,15 metros y la anchura de algo menos de 1 metro. Sin duda, esta es la galería del famoso plano fechado en 1923 donde se puede ver un trazado de galerías desde Los Albarizones hasta el monasterio de La Cartuja. Pero tengo que decir que el plano no está completo, ya que nada más bajar por el registro en una apertura lateral en la pared dentro de la galería, reforzada por un arco de medio punto, había una entrada a una pequeña atarjea que iba colindante a la galería de mayor tamaño. Sospecho que esa pequeña galería pueda ser la primera que se construyó y originó el pleito con el Ayuntamiento en 1563.
Otra de las diferencias es el canal para conducir el agua. El de la nueva galería está construido con grandes sillares de piedra calcarenita, que sospecho que pudieran ser reutilizados, ya que la medida de los sillares es irregular y no encajan con exactitud en los lugares colocados en la galería, calzándolo en algunas ocasiones con ladrillos toscos para que queden bien encajados. También estos sillares están colocados en parte de la galería a media altura, y creo que pueda ser para contener la presión de las paredes e impedir un derrumbe, ya que estas cuevas están construidas excavando una gran zanja en la arena y construyendo la galería y arrojándole de nuevo tierra ocasionando el empuje de los laterales de la galería, ya que es de arena suelta y no tiene la protección que tienen las minas, que están excavadas en las rocas dándole una consistencia a las estructuras. A lo largo del recorrido pude observar diferentes pozos de registros de entrada a la galería, muchos de ellos tapados en la superficie. Los pozos de registros tienen dos formas: rectangulares y redondos. A día de hoy, la galería sigue teniendo agua, aunque se puede apreciar que está contaminada por las filtraciones de la superficie. 
Durante todo el recorrido de la galería en su parte inferior, tiene pequeñas aperturas de forma rectangular que son para captar el agua de manantial. Después del registro número 9 en el plano, la galería pasa a ser un tramo de forma de atarjea. Es otro de los errores del plano que no recoge la forma constructiva de ese ramal. 
 
Una de las conclusiones a las que llego es desmentir las leyendas de que por ella circulaba desde el monasterio los antiguos cartujos, ya que la pequeña dimensión de esa parte de la galería junto al agua complica mucho su recorrido e incluso, a día de hoy, con los medios y equipos oportunos. Ya con esto tengo claro las diferentes galerías subterráneas que tiene Los Albarizones. La primera es la que descubrí de manera fortuita buscando la del monasterio. Se trata de la que creo que es la más antigua del entorno y que pudiera tener un origen romano, siendo reutilizada en 1543 en su descubrimiento para enviar agua a la fuente de La Alcubilla. La segunda tiene una entrada en la parte alta de Los Albarizones en casa de un particular, galería se encargaba de enviar agua a la fuente que está emplazada a pie de carretera. La tercera es la que originó el pleito con el Ayuntamiento, que es la que construyeron rápidamente los cartujos para enviar agua al monasterio, en la cual he localizado dos de sus tramos. Y, la que se construyó después del pleito con más envergadura para enviar agua al monasterio.

www.diariodejerez.es/article/opinion/1810159/tuneles/y/leyendas.html